CÓMO CONTROLAR EL DOLOR EN UN TATUAJE (PARTE 1) LA RESPIRACIÓN

A mucha gente a la que les atrae la técnica del tatuaje les entra pánico solo de pensar en ponerse delante de unas agujas de tatuar. Buscan desesperadamente una fórmula mágica sobre qué hacer para que no le duela el tatuaje porque no saben si atreverse a hacérselo y que luego puedan no aguantar el dolor una vez comenzada la sesión.

Muchos recurren a utilizar cremas anestésicas con un pequeño porcentaje de lidocaína y/o prilocaína de venta en farmacias, que resultan bastante efectivas al menos durante la primera hora de tatuaje. De todas formas algunos tatuadores se niegan a trabajar sobre una piel untada en esta crema debido a que la pequeña hinchazón que se produce puede deformar un poco la transferencia del dibujo a la piel.

Diseño tatuajes angel alas doradas

La mejor aportación de estas cremas anestésicas que poseen un efecto real es su efecto psicológico, al tranquilizar al usuario que va a recibir la técnica. El dolor es psicológico al menos en un 75% a mi parecer. El secreto de que una persona no sufra haciéndose un tatuaje está totalmente condicionado por su predisposición y su actitud.

Lo peor que puede hacer una persona temerosa de las agujas es guiarse por las indicaciones de amigos y familiares. Aparte de la tendencia a la exageración y la predisposición a opinar con la única base de “a mí me ha dicho uno que se lo hizo ahí que duele mucho”. Si tomas el camino de seguir las indicaciones de opiniones sin fundamento… Sí, el tatuaje te va a doler un montón.

La mejor forma de acudir a una sesión de tatuajes es dejando aparte nervios y temores. No aparecer en ayunas ni bajo los efectos de ninguna sustancia estimulante, como cafeína, cocaína, anfetaminas, etc. Tampoco sustancias como el alcohol o el cannabis van a ayudarte a que un tatuaje no te duela. Es más, al ser drogas vasodilatadoras hacen que el sangrado del tatuaje sea más abundante, por lo que expulsará la tinta y prolongará el tiempo de realización y la calidad del resultado de este. Hay medicamentos que también licuan la sangre, como por ejemplo la aspirina. Estos productos no deben tomarse tampoco, a no ser que se siga un tratamiento prescrito por un médico.

De la misma forma, si se pretende interrumpir un tratamiento puntualmente por un corto período de tiempo para la realización de un tatuaje también deberá ser con el consentimiento previo del médico y bajo la responsabilidad del cliente, como por ejemplo en tratamientos para afecciones cardíacas que también licuen la sangre.

Dibujo viejo sangre

Volviendo al tema del dolor, ya hemos comentado que la predisposición lo es todo. Si una persona acude a la cita con la única obsesión de que le va a doler mucho y solo centra su atención en lo que está sintiendo en la zona obviamente creerá estar sintiendo más dolor debido a una actitud negativa que bloquea el buen funcionamiento de la técnica.

El dolor no existe para contrariarnos. Es un mecanismo del cuerpo para nuestra propia supervivencia. Cuando forzamos una zona del cuerpo lesionada o la exponemos a agentes perjudiciales para el organismo el cuerpo manda un impulso nervioso a nuestro cerebro al que conocemos como dolor. Este impulso se puede controlar mediante la concentración y el desvío de atención. Es un ejercicio de fortaleza mental, la fuerza física no sirve de nada. De hecho las mujeres, que suelen tener menos potencia muscular tienen una fisionomía más adaptada para soportarlo. Su umbral de dolor es más alto debido a que su cuerpo está por naturaleza preparado para soportar los dolores del parto y la menstruación.

Diseño macabro

Una persona que no siente dolor carece de instinto de autoconservación. El dolor es pues tan necesario como el hambre, el sueño o la sed. Es una reacción natural del cuerpo para mantenerse en perfecto estado de mantenimiento.

Ahora bien, igual que somos capaces de controlar las ganas de orinar o comer y dormir, también el dolor es posible de dominar mediante la concentración y la relajación.

La mejor forma de dominar estos conceptos es mediante el buen uso de la respiración. En el tercer capítulo de “componiendo sobre el cuerpo” hago un exhaustivo desarrollo de cómo modelar la respiración para no ignorar el dolor sino más bien aprender a convivir con él, a no dejar que nos controle.

Por ahora podemos contentarnos con algunos fragmentos del capítulo para abreviarlo y luego podamos centrarnos en otros aspectos que no se tratan tan a fondo:

 

” …La mejor forma de controlar la concentración es mediante la respiración. La mayor fuente de energía para el ser humano es el oxígeno. Cualquier persona es capaz de sobrevivir varios días sin comer o sin ingerir líquido. No obstante, no somos capaces de mantenernos con vida más de unos minutos sin respirar. El acto de respirar es un fenómeno de renovación constante…

… El fenómeno respiratorio es semivoluntario, es decir, estamos continuamente respirando de forma sistemática y si hacemos ejercicio el ritmo se acelera para obtener energía adicional o decelera cuando dormimos de forma involuntaria, pero si queremos podemos forzar la respiración a ir mas deprisa de lo necesario o interrumpirla por un breve intervalo de tiempo. Esto quiere decir que tenemos una limitada capacidad de modelar nuestra respiración según nuestro interés.

 Los deportistas profesionales inspiran aire profundamente antes de hacer un gran esfuerzo físico de corta duración. Sin embargo, si el ejercicio consiste en pruebas de resistencia tratará de mantener la respiración lo mas pausada posible para retardar el cansancio y dosificar su energía para no forzar el ritmo cardíaco…

Dibujo para tatuaje Dios Sol

… El ejercicio de meditación es aconsejable realizarlo en soledad, y evitando ruidos que distraigan la atención. Comenzaremos por cerrar los  ojos para impedir que haya distracciones visuales. Toda nuestra atención debe estar dirigida a la respiración. Vamos a comenzar por observarla simplemente.

 Nos olvidaremos de que existe el lenguaje y todo nuestro mundo va a resumirse a analizar nuestro sistema respiratorio. Vamos a notar cómo el aire entra por la nariz, llena nuestros pulmones y, tras una pequeña pausa, vuelve a salir por la boca.

 Es como ver con los ojos cerrados un péndulo que oscila sin perder fuerza o las olas del mar al llegar a la orilla. Luego, con la mente vacía excepto por la atención a la respiración vamos a transformarla de una forma suave y gradual para hacer las inspiraciones y expiraciones un poco mas lentas y mas largas, así como las pausas entre unas y otras. Una vez hemos adquirido este ritmo lo mantendremos hasta el final de la sesión.

 Al ser la respiración un movimiento semivoluntario, poco a poco iremos olvidándonos de ella como un hombre que enseña a un niño a andar o a montar en bicicleta y comienza sujetándolo y suavemente lo va dejando libre para que siga por sí solo.

 Al desocuparnos también de la atención a la respiración habremos logrado dejar la mente totalmente en blanco y nuestra concentración será plena. No existirá nada que no sea nuestra mente. Si surge un brote de consciencia que nos pueda distraer lo dirigiremos nuevamente hacia la respiración para enderezar el camino y volver a la concentración total…

…Las dos variantes que ayudan a controlar el dolor en un tatuaje son la fortaleza mental del coleccionista y la capacidad de infundir ánimo del tatuador. Es cierto que hay personas más sensibles al dolor y zonas que son más dolorosas que otras, pero si el receptor de la técnica viene motivado y concienciado y el artista sabe guiarlo y no se excede en severidad no debe haber ningún problema de soportabilidad.

 Hemos comentado que el tatuador percibe a través de sus manos las sensaciones y perturbaciones de energía que siente el coleccionista, lo cual le brinda la opción de modular la intensidad del trabajo a fin de encarrilar la susceptibilidad del receptor…”

“Tatuador y tatuado” (fragmento), CSEC, por Serafín Rabé

Cosido de boca

 

VER LA PARTE 2: “CÓMO CONTROLAR EL DOLOR EN UN TATUAJE. PERCEPCIÓN Y ENERGÍA”

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Un comentario

  1. Como todo en la vida existen dos columnas: La de me da miedo y la de lo deseo. Cuando la segunda supera a la primera, se hace. Por esa razón mucha gente acude al gimnasio, pero sólo unos pocos son culturistas profesionales. Algunos se sienten atraidos por el tatuaje. Pero como un disfraz de una personalidad inmadura. Intentan parecer sofisticados. Hay muchas formas de serlo. Ellos creen que estar tatuados les puede hacer parecer interesantes. Pero lo interesante está en el alma. Yo me tatué, escarifiqué, hice piercings y rapé el pelo con 48 años. Junto con una barba profusamente adornada y una coleta-moño en lo alto de la cabeza. Durante mi juventud todo eso me parecía una estupidez. Nunca experimenté con lo estético. Era un ámbito que no me interesabe. Luego me aficioné. El dolor es real, pero las ganas eran mucho mayores. Creo que todo el mundo tiene un momento para la sofisticación, una manera y un grado. La mía llegó tardía, pero muy anhelada. Disfruté con las sesiones.

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