LA CURACIÓN DE LOS PIERCINGS (PARTE 1) EL PROCESO

Amelia

 

La curación de un piercing* es al igual que en el tatuaje* una etapa muy importante de su realización. Sabemos que si un tatuaje no se cura como es debido el resultado puede mostrar imperfecciones. Una mala curación en un piercing no afecta estéticamente al resultado salvo el aspecto que la piel muestre en  los alrededores debido a infecciones u otros agentes.

Un piercing es un agujero en la piel que tiene también un orificio de salida (salvo implantes microdermales*), que traspasa todas las capas de la piel, por lo que es un punto débil en el que la piel no puede cumplir su función protectora al haber una conexión entre el interior del organismo y el entorno.

Ya sea por vía aérea, sedimentación del sudor o contacto directo por este orificio pueden entrar polvo, ácaros, hongos, bacterias y otros entes patógenos que pueden desencadenar algún tipo de infección*. Al ser un agujero estrecho y con una pieza dentro la tendencia natural es retener dichas sedimentaciones patógenas complicando su pronta curación.

MÉTODO DE CURACIÓN DEL PIERCING.

La mejor forma de curar un piercing es mediante una extremada limpieza e higiene periódica. Sea donde sea el pendiente debe ser lavado de tres a cinco veces diarias durante los primeros 10-15 días. Si supura o muestra evidencias de no estar completamente curado debemos seguir limpiándolo a diario hasta que tenga un aspecto normal.

Antes de lavar el anillado hay que lavarse muy bien las manos y aclarar con abundante agua, si no la suciedad y los gérmenes de las manos pasarán al orificio ayudados por el propio agua que usamos para limpiarlo.

Si el portador del piercing tiene una piel tolerante a los jabones duros los jabones con una base de sal sódica en lugar de potásica son mucho más efectivos para eliminar bacterias en la piel, aunque es también más probable que en ciertos tipos de piel puede generar irritaciones o picazón.

 

Corsel de lazos en la espalda con piercings

 

Una vez que tengamos las manos bien limpias procederemos a lavar el pendiente y el orificio. Con suavidad al mismo tiempo que lo limpiamos con la punta de los dedos debemos retirar todos los residuos que salgan del interior del orificio, así como los restos que quedan adheridos al piercing. Para conserguirlo es necesario girarlo si es un aro o sacarlo hasta el punto por ambos extremos si es una barra presionando por el lado opuesto.

La sustracción de residuos es fundamental para prevenir infecciones en el piercing. Para ayudar a este proceso es bueno tras el lavado dar un enjuage con suero fisiológico o en su defecto agua corriente con sal de cocina como alternativa casera.

También como medida preventiva podemos usar ciertos antisépticos para piel. Los productos derivados de la clorhexidina suelen ser los más efectivos. Al ser un ingrediente contenido en muchos enjuagues bucales normalmente las personas alérgicas a este compuesto suelen ser conocedoras de ello, pero ante la duda siempre debe remitirse a consultar a personal médico o farmacéutico autorizado.

De todas formas cuando aplicamos algo indebido a la piel ya sea por alergia como por otros motivos ella misma nos avisa con prontitud. Si notamos que al aplicar una sustancia nuestra piel reacciona con un gran escozor o picor, erupciones o hace algo que pensemos que no sea normal el método consiste habitualmente en cesar la aplicación y aclarar con abundante agua. Si lo consideramos una reacción seria, podemos acudir al especialista con el envase y prospecto del producto con el fin de detectar posibles alergias o irregularidades.

 

Tatuajes y piercing sobre hermoso cuerpo de chica polaca

 

Hay otros tipos de antisépticos que no son recomendables para la curación del piercing. El alcohol es un antiséptico para la piel antes de realizar una punción o corte, pero no es conveniente para desinfectar heridas entre otros motivos porque al ser un potente vasodilatador puede reabrir heridas a medio cicatrizar.

Tanto el yodo como el alcohol como elementos de curación incrementan el riesgo de cicatrices y prorrogan el tiempo de curación, por lo que no deben ser usados para curar piercings.

Tampoco el agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) es buena para curar heridas o anillados. El agua oxigenada se utiliza para desinfectar una herida recién abierta para eliminar bacterias anaerobias como el tétanos, pero una vez cerrada la herida su uso continuado genera un fenómeno de oxidación que favorece la aparición de manchas y cicatrices, además de ralentizar la curación.

PREVENCIÓN DE RIESGOS.

Hay una serie de rutinas que la persona que está curando un piercing recién hecho debe tener en cuenta. La más importante es seguir los pasos anteriormente citados con regularidad. Lavarlo y moverlo después de las manos. Pues bien, ese es el único momento en el que debemos tocarlo.

 

Anillador: Antonio NoEl (primer piercer de Roots Tattoo)

Coleccionista: Eva.


-Un porcentaje elevadísimo de piercings que acaban infectados es por estarlo tocando continuamente.

Es un acto inconsciente, el cuerpo siente un cuerpo extraño en ocasiones con ciertas molestias y el instinto es tocar, pero ese continuo contacto con las manos que son con lo que lo tocamos todo es un aporte continuo de microorganismos que nos está prácticamente garantizando la infección, lo cual no está exento de peligros.

Una infección puede agravarse y extenderse por cualquier parte, y si no se cuida en un piercing puede tardar meses e incluso años en curar.

En caso de haber una infección seria ya sí es recomendable el uso de pomadas y/o cremas antibióticas. La utilización de este tipo de productos como siempre repito bajo consentimiento del médico o farmacéuitico.

-Respetar el tiempo de permanencia del piercing de primera puesta o medicinal*.

Recién anillado un piercing suele ponerse una pieza* un poco más grande de lo habitual por varias razones. Una de ellas es porque recién hecho la zona anillada puede inflamarse y quedar aprisionada por una pieza* demasiado pequeña, lo que tiene varias posibles consecuencias negativas para el sujeto.

Además, mientras el piercing está sanando es más sensible a reacciones alérgicas, y la primera puesta es estéril* e hipoalergénica. El material utilizado como piercing provisional suele ser acero quirúrgico o titanio con una cantidad muy baja de Níquel. El porcentaje de Níquel está regulado por las autoridades sanitarias. Estos materiales están indicados para facilitar la curación del piercing recién hecho.

No es recomendable poner una joya de oro, plata, plástico u otros materiales en un piercing sin curar. Como mucho si la pieza de primera puesta es muy grande para el orificio y resulta molesta o antiestética puede cambiarse por una más adecuada si no hay signos de inflamación.

 

Triple surface piercing Roots Tattoo

 

-Seguir limpiando regularmente el piercing aunque ya esté curado.

Es un buen hábito en la ducha lavar, mover y aclarar con agua cada agujero de nuestro cuerpo. Si no, la acumulación de sedimentos puede generar una infección. También es conveniente mover la pieza durante el secado para secarla también por dentro como medida preventiva para los hongos, aunque esta afección no es muy habitual en los piercings.

-Si después de curado aparece una infección Puede ser debido a un tirón en el pendiente que haya generado un desgarre o a una falsa curación*. En estos casos lo recomendable es volver a poner la joya medicinal previamente limpiada y desinfectada por inmersión en alcohol al 70% (si se disponen de medios para esterilizar también aún mejor) y volver a curarlo como si estuviera recién hecho.

-En ocasiones existe un rechazo de la piel*.

Dicho rechazo comienza a estrechar el agujero del pendiente hasta que se cae. El organismo interpreta el piercing como un cuerpo extraño y trata de expulsarlo. Las infecciones pueden desencadenar este fenómeno, pero no son imprescindibles para ello. El cuerpo puede iniciar el rechazo por sí mismo.

Este proceso es mucho más frecuente en piercing superficial* o surface* y en pequeñas protuberancias como la ceja o el ombligo. Cuanto más pequeño sea el orificio mayor probabilidad de que suceda este fenómeno. Los cartílagos de la oreja y la nariz no están exentos de él, aunque apenas les suele afectar.

En este tipo de circunstancias normalmente recomiendo quitarse el piercing con la mayor brevedad posible, ya que la zona que va retrocediendo de piel va dejando una cicatriz, de modo que si se expulsa completamente queda una marca considerable.

En caso de embarazo si no se quita el pendiente del ombligo* la cicatriz resultante puede ser bastante antiestética.

 

Pendiente muy largo en oreja

 

-A veces también sale un bulto junto al piercing.

Puede ser un pequeño quiste de grasa o un queloide*. Es más frecuente en las zonas de la mucosa del interior de la boca, en piercings en la mejilla, labios y lengua. Dada la mayor capacidad regenerativa de la piel del interior de la boca si estos bultos crecen hacia dentro de la boca y no a través de la cara externa tienden a crecer con mayor rapidez. Normalmente su crecimiento se detiene, pero el tejido fibrilar es caprichoso y puede generar queloides de aspecto poco agradable estéticamente e incluso generar molestias e inconvenientes.

En este tipo de casos también suelo recomendar quitar el pendiente por si acaso está estimulando el crecimiento de estos bultos. En ocasiones si el bulto es pequeño puede incluso ser absorbido por el agujero del piercing al cerrarse, dejando solo una dureza apenas perceptible.

Para los pequeños queloides es bueno el aceite de rosa de mosqueta*, y para grandes masas de queloides se puede recurrir a la cirugía, como siempre recuerdo que ante la duda hay que acudir siempre a profesionales sanitarios.

SIGUIENTE PARTE: ZONAS DEL CUERPO

En la segunda parte veremos consejos y riesgos específicos para piercings en zonas concretas de la cara y el cuerpo. PUEDES CONSULTAR TUS DUDAS DEJANDO UN COMENTARIO O APORTAR TU OPINIÓN O EXPERIENCIA.


INDICE LIBRO  |  INICIO

PUBLICACIONES  |  GALERIAS


*(Palabras contenidas en el Glosario)

Marcar el Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *