4.17 EL TATUAJE REALISTA (CSEC, POR SERAFÍN RABÉ)

 

El realismo* en el tatuaje es uno de los estilos más difíciles de controlar, si no el que más. El realismo consiste en la imitación más exacta posible de la realidad. Esta imitación puede ser en un retrato de una persona o una mascota, así como de una escena, un lugar, objetos inanimados, etc.

 

Tatuaje Dios Júpiter

 

Los tatuajes realistas pueden ser surrealistas, es decir, que se da un tratamiento fotográfico a motivos que no pueden existir en la vida real, ya sea aplicándole una cierta deformación o descontextualizándolos, aunque la mayor parte de estas obras suelen realizarse a partir de un modelo fotográfico.

 

Tatuaje búho en barriga

 

Pese a que se puede conseguir realismo con una imagen en tinta plana*, lo más común es encontrarnos una cuidada escala de grises para representar todos los matices de luz de la imagen original, y no es extraño encontrar el uso de blanco para resaltar los brillos más potentes.

 

Tatuaje a color hombre

 

JilgueroTambién es posible realizar tatuajes realistas en color*, bien en todo el trabajo o solo en puntos concretos que se quieran resaltar. Es aún más difícil obtener realismo en un tatuaje realizado íntegramente en color, y hace falta ser un tatuador muy experimentado para conseguirlo con éxito.

Aún consiguiéndolo lo normal es que un tatuaje en escala de grises obtenga más realismo que uno en color. También el uso de la línea conlleva sus riesgos, ya que hay que saber muy bien en qué zonas introducirlas y con qué grosor e intensidad. Si una línea falta o sobra puede tirar por tierra un trabajo de realismo. Su ausencia quita legibilidad a un tatuaje, y su exceso hace que este sea menos realista.

 

Motorbike tattoo

 

Realizar un trabajo de realismo consiste en engañar al ojo humano para que tenga la impresión de que está observando una escena tridimensional real, por lo que la relación entre las variedades tonales y las proporciones deben ser exactas.

 

 

Necesita que los grises más claros sean homogéneos, y que las partes oscuras estén bien saturadas para que el tatuaje tenga suficiente contraste. Si se comete algún error en este tipo de trabajos que haga que alguna de sus partes quede enrarecida toda la atención del espectador irá dirigida a esta parte en concreto, lo que hará que ya no se mire a ninguna otra al no ser coherente y que pierda el realismo que se trataba de reflejar.

Los retratos son con diferencia los tatuajes realistas más solicitados. Son tan populares los retratos de personas cercanas como los de personajes famosos. El tamaño de un retrato en la piel debe tener un tamaño mínimo no demasiado pequeño, ya que los detalles son fundamentales.

 

Tatuaje de coche y moto

 

Otro parámetro de vital importancia en un retrato de una cara humana es la expresión. La expresión de la cara es lo que realmente hace que un retrato se parezca a la persona que representa. A veces aunque un tatuaje sea exacto en proporciones y variación tonal a la fotografía que se utiliza como referente ocurre que el retrato no se parece a la foto.

Técnicamente no hay diferencia entre ellos, la consecución de la expresión facial, lo que más caracteriza a la persona, depende de matices mínimos casi inapreciables. Para sacar el alma de una persona en una reproducción a veces hay que modificar muy ligeramente pequeños detalles como la inclinación de una sonrisa o la expresión de la mirada. La exageración de alguno de los elementos puede otorgar el carácter necesario para que la persona retratada sea reconocible, pero el más mínimo exceso puede eliminar el realismo, por lo que hay que ser muy cauteloso.

 

Wolf tattoo, studio in Granada

 

Es muy importante que la fotografía de referencia sea de calidad y tenga un tamaño al menos igual que el que va a tener en la piel. No debe estar pixelada ni con las luces quemadas, y la fotografía debe tomar el rostro con cierta perspectiva y con una expresión natural. Esto quiere decir que una pequeña foto frontal de carnet es la peor elección que podemos hacer si queremos hacer un retrato.

Conocer a la persona representada es una gran ventaja que puede tener el tatuador. En caso contrario, es una buena práctica que el coleccionista le comente qué personalidad tiene o tenía la persona retratada. De esta forma el artista se involucra con ella y puede sacar el carácter de esta persona, explorando esas características imperceptibles que no se reflejan en los rasgos faciales ni en la fotografía.


NOTA: Aunque todos los tatuajes que aparecen en esta publicación están realizados por mí en la actualidad no estoy aceptando trabajos de retratos.


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